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Desayuno inglés - cena celestial

El famoso escritor británico William Somerset Maugham (1874-1965) solía decir: "Si quieres comer en Inglaterra, desayuna tres veces al día".

Según la concepción actual de la nutrición, un típico desayuno inglés puede dividirse en tres comidas. Las típicas gachas, un plato caliente de avena, se acompañan de tostadas crujientes con mermelada de naranja agridulce y té picante, también de huevo frito de yema con bacon, judías al horno, salchichas de un dedo y tomates a la parrilla.

Esta opulenta comida data de una época en la que la gente necesitaba mucha energía alimenticia para el trabajo físico pesado. Para la mayoría, sin embargo, la exuberante abundancia correspondía más al deseo que a la realidad: se conformaban con tener algo satisfactorio en el estómago por la mañana. Esta necesidad original puede convertirse en una virtud para nosotros hoy en día, si seleccionamos entre la cantidad de la oferta aquellas comidas, que preparan nuestro estómago de forma amigable para el nuevo día. Eso corresponde entonces incluso a las ideas del Breakfast (desayuno inglés), el chamfer que se rompe después del descanso nocturno.

Aquellos que tienen poco apetito por la mañana pueden conformarse con un té, quizás complementado con una tostada con mantequilla y una deliciosa mermelada. Esto no agobia y vuelve a estimular el ánimo de la mejor manera. El té aporta la tonificante teína, que es idéntica a la cafeína del café, y la dulce tostada proporciona al cerebro todo lo que necesita para producir la hormona del bienestar, la serotonina.

La reina Victoria (1819-1901) ya sólo comía tostadas con mermelada de naranjas amargas con el té. La mermelada, que sigue siendo popular hoy en día, se debe a un error en la entrega de estas frutas amargas y crudas no comestibles en lugar de las naranjas dulces de Sevilla a Escocia. En lugar de rechazarlas, a la ingeniosa esposa del comerciante se le ocurrió cocinar mermelada con estas frutas estimulantes del apetito y digestivas.

Las gachas calientes ayudan sobre todo a las naturalezas heladas. Una porción de avena molida, copos de avena, se remoja en el doble de agua y una pizca de sal por la noche, se hierve una vez por la mañana y se sirve con leche o nata. Ningún otro grano es tan digerible como la avena. Su alto contenido en vitaminas, minerales y aceites vegetales la convierten en una valiosa fuente de nutrientes. Contiene sustancias alegres, las llamadas "chimeneas despertadoras", que promueven las ganas de un acto de hombre, lo que también demuestra la sabiduría popular "¡Pica la avena!

Si su apetito se centra en platos contundentes por la mañana, encontrará todo lo que su corazón desea en un desayuno inglés. O combina dos comidas: El brunch, una combinación de palabras entre el desayuno y la comida, se ha convertido desde hace tiempo en la costumbre favorita de muchas personas, los fines de semana, con invitados. Se puede celebrar, como observó Johanna Schopenhauer (1766-1839, escritora alemana y madre de Arthur Schopenhauer, filósofo alemán) en la isla ya en 1808: "Todo transcurre con una paz solemne, que a los ingleses les gusta dar a sus comidas, pues no pueden tener otro pensamiento que el de disfrutar".

Autor: Brigitte Neumann

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